Aprender a esperar… y esperar

Siempre he odiado tener que esperar durante largos períodos de tiempo para cosas insignificantes, para que te resuelvan una duda sencilla, para que te den información sobre a dónde dirigirte, etc. y en Medicina no son pocas las veces que he tenido que esperar durante mucho tiempo (horas) para preguntar una duda sencilla a un profesor de Facultad, un catedrático, un coordinador de prácticas…
Tener que estar en un pasillo una hora esperando sabiendo que tienes mucho que estudiar para un examen próximo, que has madrugado concretamente para ir a preguntar esa cosa, que has tenido que coger el coche para ir expresamente allí… O, simplemente, lo mucho que disfrutarías de ese tiempo si lo dedicases a tu ocio… Fastidia, mientras te ves allí esperando y esperando para que luego, por lo general, te “despachen” en cuestión de medio minuto (si pillas al catedrático/profesor con un buen día). No todos son así, pero sí que es fácil que se den este tipo de situaciones.

esperar medicinaTodo esto viene relacionado con unas prácticas que tengo que empezar. Fui el martes pasado (a las 8.30h de la mañana) a preguntar acerca de las prácticas y a decir que cuándo podría empezarlas a lo que el coordinador de prácticas, este me contestó que “¿Cómo iba a empezar mis prácticas un martes, a mitad de semana?, que ya el lunes siguiente“. En ese momento yo me dije a mi mismo ¿martes 8:30h = mitad de semana?, pero me limité a apostillar que podría recuperar el día (el lunes) en otro momento a lo que él concluyó que empezase la semana siguiente. Finalizó con “a eso de las 8.30h aquí“.

Y ahí que ayer, lunes, voy a prácticas con la suerte de que el hospital donde relato esto está sumamente “bien” organizado, quien lo diseñó  mezcló bloques y plantas en un número compuesto, es decir: 34, 42, 21, 52… Y ni los que estamos acostumbrados a movernos por allí conseguimos recordar siempre cuál de los dos números pertenece al bloque y cuál a la planta.

Pues allí estaba yo, a las 8:30h a dos pasillos de donde nos había citado el coordinador de prácticas, por suerte, me di cuenta de que no era allí sino que tenía que cruzar dos pasillos (los bloques se comunican de varias formas entre sí). Llegué al sitio para ser exactos a las 8:35h (5 minutos tarde con respecto a la hora citada por la pequeña confusión) y para entonces ya no había absolutamente nadie. Una de las doctoras del servicio me mandó a secretaría del departamento a por el cuaderno de prácticas y ya puestos aproveché a preguntar por el coordinador de la asignatura el cual se encontraba desayunando (fue la 1ª versión que me dieron) o en una reunión (la 2ª versión que escuché hacia las 9:30h y la que resultó ser verídica)… Y allí estuve esperando hasta las 10 de la mañana para definitivamente marcharme sin poder hablar con él. Esperar nunca se me dio demasiado bien. Mañana será otro día…

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